INTRODUCCIÓN

El trabajo expuesto es un compendio de varias literaturas, y la esposición del mismo es la de lograr en el lector un dicernimiento personal en el genuino interés de conocer y razonar los conceptos sobre la doctrina masónica.

DEFINICIÓN

La Masonería es una institución universal, esencialmente ética, filosófica e iniciativa, cuya estructura fundamental la constituye un sistema educativo, tradicional y simbólico. Se ingresa a ella por medio de la iniciación. Fundada en el sentimiento de la fraternidad, constituye el centro de unión para los hombres de espíritu libre, de todas las razas, nacionalidades y credos. La masonería no es una asociación publica, ni secreta, sino privada y discreta para el mutuo trato, el perfeccionamiento espiritual, la educación científica y artística y la investigación de la verdad.

HISTORIA

Su origen tuvo su comienzo en la religión misteriosa de Egipto, o que la inicia el gran arquitecto Salomón. Otros dicen que proviene de la orden del Temple de los Rosacruces. También se dice que los fenicios la trajeron a occidente por conveniencias de su comercio mantenido con los habitantes del Mar Rojo y del Mediterráneo. Y que llegó a Inglaterra por medio del griego Pitágoras quien viajó en busca de conocimientos por Egipto y Siria y por todos los países en que los Fenicios habían establecido la francmasonería; y, al lograr que lo admitieran en todas las logias de masones, aprendió muchas cosas. Volvió a Grecia y fundó una gran logia en Crotona donde se iniciaron muchos masones, algunos de los cuales emigraron a Francia, en donde hicieron muchos prosélitos, y con el tiempo este arte pasó a Inglaterra. Pero la historia verdadera se remonta a la edad Media, en que se extremaba la tiranía de los señores feudales, en contra de los artesanos, entre los que figuraban los albañiles y canteros. Los orígenes de la masonería esta relacionada con la historia de los gremios de los constructores. Fue en Alemania donde los obreros de la construcción obligados a vivir en común para construir edificios públicos, se constituyeron en asociaciones para ayuda mutua y para guardar el secreto de las artes, enseñando solo a obreros de capacidad y confianza en los talleres donde también conservaban las herramientas. Esta asociación se formó una vez que se edificó la catedral de Estrasburgo. La fama de estos masones se extendió y fueron llamados a construir catedrales y edificios. Los masones llamaron a su asociación "hutten" [logias]. En 1452 José‚ Dotzinger Dwors formó un solo cuerpo de todos los maestros masones de Alemania y le dio un nombre y signos particulares para que pudieran reconocerse entre ellos. Además se ordenaron prácticas secretas que figuraban en su carta de ordenanza, las que acataran todos los individuos afiliados. La asociación de masones libres estaba compuesta de maestros, compañeros y aprendices. Al entrar a la cofradía los masones juraban no revelar jamás las formulas y signos de la asociación así como los estatutos y oficios. La sociedad de constructores de Estrasburgo llevó hasta 1440 el nombre de los Hermanos de San Juan por estar dirigidos por monjes y por evocar al santo y fueron los primeros en usar el nombre de francmasonería. El termino masonería se emplea indistintamente con francmasonería. Franc quiere decir libre y masón significa constructor [constructores libres]. Los masones reconocieron en Dios al Gran Arquitecto del Universo tomaron como símbolo y atributos a los instrumentos de trabajo, considerando al nivel, la plomada y la escuadra como emblema de orden medida y equilibrio. Desde 1452 hubo varias reuniones masónicas con el fin de ir perfeccionando a la orden con ideas nuevas. Hasta 1614 todos los integrantes eran artesanos hasta que en esa fecha ingresaron personas ricas, ilustradas y prominentes que se les llamó masones (aceptados) para diferenciarlo de los verdaderos maestros o francmasones. Con el advenimiento del Renacimiento, la Reforma y la aparición de la imprenta la francmasonería tuvo una gran decadencia. En 1714 existían solo 4 logias en Inglaterra. En 1717 la francmasonería se reorganiza al unirse estas cuatro Logias las que pasaron a formar La Gran Logia. Estas decidieron que la francmasonería se consagraba a trabajar en un fin único, en construir un edificio moral destinado a aumentar el bienestar general, moral, material e intelectual de la sociedad manifestándose el perfeccionamiento de los individuos de la corporación para mejor conocimiento de su ser, mayor imperio sobre si mismos, más espontaneidad y la constante practica de las virtudes. La ley de la Gran Logia debe observar la ley moral y civil de su pueblo. Deben ser hombres buenos, leales y de honor y respetar en todos los casos de justicia sin tomar en cuenta la divergencia política o religiosa. De este modo la masonería será el centro de unión y el medio de establecer una sólida amistad entre la gente. Una vez formada la Gran Logia el Duque de Monta encargó al predicador presbiteriano y reverendo James Anderson de compilar la Constitución, trabajo que entregó el 27 de diciembre de 1722 y el 17 de enero de 1723 fue publicada. Esta primera ley escrita de la francmasonería ha sido traducida en muchos idiomas y aceptadas como base fundamental de la masonería En Francia la masonería al desplazar al antiguo espíritu de la sociedad y colocar en primer plano las cuestiones políticas y sociales, se hizo blanco de apasionados ataques y críticas. Siguiendo la directriz francesa la francmasonería fue difundiéndose por otros países latinos y aunque protegida por soberanos y hombres de estado, su carácter secreto, tan marcado en el continente europeo, la hizo sospechosa en varios países donde levantó serias oposiciones y persecuciones, siendo además, en algunos de ellos causa de diversos problemas estatales y eclesiásticos. Aunque solo haya sido en los países latinos donde la francmasonería se ha mostrado como uno de los peores enemigos de la iglesia católica; esta la condena donde quiera que sea sin distinción de matices. Generalmente un país tiene su propia gran logia, autónoma e independiente de otras. Pero se da el caso en que, por la extensión del territorio, en un mismo país haya más de una gran logia (por ejemplo: Estados Unidos, Brasil, Colombia).

La Aparición de las Grandes Logias

La primera Gran Logia que surgió en Inglaterra el 24 de junio 1717, implantó el sistema de acordar autorizaciones especiales para tal fin. Estas autorizaciones se denominan Cartas Constitutivas y han sido otorgadas a partir de su fundación por la Gran Logia de Inglaterra. Es en virtud de esas autorizaciones que surgen las Logias del continente europeo. La segunda es la de Irlanda, fundada el 24 de Junio de 1721. Fue la primera en expedir cartas constitutivas a la logia sin sede permanente ya que formadas por militares, funcionaban en el lugar donde el respectivo regimiento tenía su asiento. Es de particular interés ese detalle porque eran de origen irlandés las cartas constitutivas con las cuales trabajaban las logias militares que actuaron en la Argentina durante las invasiones inglesas. La Gran Logia tenía su asiento en Dublín y ejercía su jurisdicción tanto sobre Irlanda del Norte como en la parte independiente (Eire). A estas dos les sigue la de Francia, constituida el 24 de Junio de 1736. Carlos Radeliffe fundó en París la logia "Al Luís de Plata" con una autorización de la Gran Logia de Inglaterra. En 1736 pasa a ser el gran maestre de los Masones Parisinos. Años más tarde fue ejecutado. Durante la gran maestría del príncipe Murat fue fundada en Buenos Aires la logia "Amie des Náufragos" aún hoy en día existente, y se establecieron relaciones entre la Gran Logia de la Argentina y su similar en Francia. La cuarta en ser fundada fue la de Escocia, el 15 de Octubre de 1736. Bajo su jurisdicción, trabajaban las logias más antiguas que existían, algunas de las cuales remontan su existencia al siglo XII. Estas surgieron junto a abadías que les dieron nombre y posiblemente fueron fundadas por los masones y arquitectos que trabajaron en las respectivas construcciones. La gran logia de Escocia es la que implantó, en 1768, el sistema de expedir una credencial o diploma a sus miembros para que pudieran acreditar su carácter de masón, costumbre que a partir del siglo XIX se generalizó entre todas las demás grandes logias del mundo. En 1740 el rey Federico II de Prusia constituye la Gran Logia de Berlín, a él se deben las llamadas Constituciones del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, sistema masónico ampliatorio de los tres grados básicos de la masonería, y que tiene carácter de extensión de la formación filosófica del masón. Esta ampliación, consistente en la adición de 33 grados complementarios, es ajena a la antigua y tradicional de los 3 grados. Tomó gran incremento a partir de 1801 y se difundió por todas partes del mundo. A partir de 1740 hasta 1888 todos los reyes de Prusia y los primeros emperadores alemanes fueron masones. La sexta Gran Logia del mundo en antigüedad es la de Holanda, fundada el 27 de Diciembre de 1756. El doctor Juan T. Desaguliers que había sido gran maestre en Inglaterra fue su fundador. En 1760, fue constituida la Gran Logia de Suecia bajo el patrocinio del rey Adolfo Federico. Desde entonces, fue norma constante que el monarca ejerciera al mismo tiempo que sus deberes reales las funciones de gran maestre. A la fundación de esta última siguió la de Austria. En 1727 se otorga igual autorización para fundar una logia en Viena, uno de cuyos miembros, dos años más tarde funda otra en Florencia. El conde moravo, Antonio Sporcks, en 1726 obtiene autorización para fundar una logia en Praga. Descubiertas sus actividades es detenido por la Inquisición y condenado a prisión. En Italia la primera logia fue la de Nápoles, fundada en 1731. En 1732 se constituyó una logia en Toscana y al año siguiente otra en Florencia. Entre 1737 y 1742 surgen las logias de Cerdeña, Verona, Turín y Milán. En fecha no precisada se funda otra logia en Roma. Al mismo tiempo que la masonería se difundía por el continente europeo, hacía también su aparición en América. La primera fundada es la de San Juan de la ciudad de Filadelfia en 1729. Entre sus miembros figuran varios hombres públicos norteamericanos, como por ejemplo Benjamin Franklin. En 1733, Enrique Price es designado gran maestre provincial para Nueva Inglaterra y fundó la logia de San Juan en Boston, Massachusetts. En 1735, el jurisconsulto Pedro Leigh funda la logia de la ciudad de Charlestaon y más tarde asume como gran maestre provincial en Carolina del Sur. Cabe destacar que a mediados del siglo XX había en Estados Unidos 49 grandes logias independientes y de cada 1000 habitantes del sexo masculino 48 pertenecían a la masonería. La Matritense fue la primera logia de España, fundada por el duque de Wharton el 15 de febrero de 1728. De esta surgieron varias otras en territorio peninsular y en particular en Gibraltar. A causa de las persecuciones y prohibiciones las logias dejaron de corresponder con Inglaterra y los masones españoles adoptaron el sistema del nombre simbólico. Esta costumbre se difundió también en América latina, consistía en adoptar un seudónimo para evitar que fuera identificado, por ejemplo, San Martín se hacía llamar Hermano Innaco. Durante los reinados de Carlos III, Carlos IV y Fernando VII, España atravesó un período de despotismo y la masonería se vio mas de una vez perseguida. El 3 de febrero de 1796 se produjo la conspiración del cerrillo de San Blas en la que Juan Picornell y Gomila, profesor de un colegio madrileño y varios colegas suyos, así como algunos militares fueron acusados de "reunirse en logia con el objeto de trastornar el orden político de España". El tribunal los condenó a encierro perpetuo en un punto lejano, así que fueron destinados a Cuba pero evadidos de ahí se refugiaron en Venezuela donde junto con varios criollos, fundaron una logia y participaron activamente del movimiento emancipador. Trataron de reivindicar la masonería tratando de que España perdiera su imperio en América. En 1794 Pablo de Olavide el fundador de las nuevas poblaciones de Sierra Morena, había organizado una logia para promover los principios de la emancipación americana, bajo el disfraz de un teatro casero y se dio por llamarla "Junta de diputados de los pueblos y provincias de la América meridional". De esta junta años más tarde, fundarían la logia Caballeros Racionales de Cádiz. Fueron presidentes de esta última, los argentinos Carlos de Alvear y José‚ Moldes y algunos de sus miembros fueron San Martín, Zapiola, O'Higgins, Sarratea, Pueyrredón, Nicolás Cruz, Terraja, Gurruchaga, Lezica, N. Vega, entre otros. Los trabajos de la logia se interrumpieron a raíz de la invasión napoleónica, ya que sus algunos de sus integrantes no eran partidarios del rey José‚ Bonaparte. Esta división de la población repercutió en el seno de la masonería. Durante este reinado se abolió la inquisición y la masonería pudo trabajar libremente pero se dividió en los afrancesados y los partidarios de Fernando VII. Aprovechando la confusa situación imperante en la península ibérica y poniendo en practica los principios de las revoluciones estadounidense y francesa, los americanos bajo el empuje de las logias, declararon su firme disposición de gobernarse por si mismos y de ese movimiento proviene la formación de las actuales repúblicas latinoamericanas. Con la caída de Napoleón se restauró en el trono a Fernando VII quien restableció la inquisición y permitió el reingreso de los jesuitas, acérrimos enemigos de los masones quienes durante el reinado de Carlos III fueron expulsados de España por consejo de una ministro masón. Fernando VII no podía admitir la idea de perder sus colonias en España y ordenó una expedición para dominar la revolución, pero un grupo de masones dirigidos por Arguelles utilizaron esas tropas para imponerse al rey pero fueron reprimidos. La masonería, ante la persecución, realiza sus trabajos en la clandestinidad. En 1833, luego de la muerte de Fernando, cambia la situación al asumir el gobierno el masón Francisco Martínez de Rosa, quien, en nombre de la reina Isabel, restablece las libertades constitucionales. Los dirigentes de la primera república (1873-1874) eran masones. En los siguientes sesenta años, la masonería fue atacada por ser partidaria de la independencia de Cuba y de las Filipinas. Durante la segunda república (1931-1939) la masonería gozó de libertad hasta que, con la imposición del régimen falangista, fue proscrita.

Las grandes logias en América

Entre 1717 y 1760 surgieron en Europa nueve grandes logias. En América las primeras grandes logias surgieron en Estados Unidos entre 1777 y 1821, año en que los masones brasileños fundan un cuerpo autónomo e independiente. A este seguirían la gran logia de Venezuela, fundada en 1824, del Perú en 1831 y Uruguay en 1856. En los Estados Unidos fueron masones los siguientes ciudadanos: Jorge Washington; Tomás Jefferson, autor de la declaración de la independencia; Jaime Madison; Jaime Monroe, autor de la homónima doctrina sobre las tierras de América; Teodoro Roosevelt, entre otros. La primera potencia masónica independiente de América del Sur, fue el gran oriente del Brasil, fundado el 17 de Junio de 1722, en la ciudad de Río de Janeiro, por José‚ Bonifacio de Andrada e Silva. Este junto con Joaquín Gonzalves Ledo y los demás patriotas, comenzaron a estimular la independencia nacional, idea compartida por el hijo del rey de Portugal, el príncipe Pedro de Braganza, miembro de la logia Comercio y artes. Los artífices del movimiento que declaró la república el 15 de Noviembre de 1889 eran todos masones. El marques de Abrantes fue ministro de Relaciones Exteriores del Brasil y trabajó intensamente, en unión de los masones argentinos y uruguayos, para el derrocamiento de Rosas. En la actualidad el gran oriente del Brasil cuenta bajo su jurisdicción mas de 480 logias. La masonería en Venezuela hizo su aparición en 1797 con Juan Picornell y Gomila, Sebastián Andrés y José Cortes, ayudados por un grupo de nativos que regresaban de España donde habían sido iniciados masones durante su estadía allí. En Venezuela hubo masones que desempeñaron la presidencia y además el libertador Bolívar que fue presidente provisional. Perú: al producirse la entrada de las tropas libertadoras en 1821 trabajaba en Lima la logia Paz y Perfecta unión, fundada por los oficiales españoles que eran masones. Años más tarde, un movimiento revolucionario triunfante emprendió una guerra a muerte a la Masonería viéndose esta obligada a trabajar clandestinamente durante doce años, para conservar los principios masónicos. A fines del año 1829, un grupo de ex miembros de la logia Estrella sureña de Buenos Aires, forman en Montevideo la logia Asilo de la virtud. Esta logia trabajó virtualmente sin interrupción hasta la actualidad, contando por consiguiente mas de un siglo y medio de existencia. La referida gran logia de Uruguay otorgó nuevas Cartas Constitutivas a las logias de Entre Ríos, de la ciudad de Corrientes, así como a varias de la ciudad de Buenos Aires. El 7 de Agosto de 1850 se funda en Valparaíso, bajo la dependencia de la Logia Oriental de Francia y compuesta de franceses, la Logia Etoile du Pacifique. De esta Logia salieron la Logia Unión Fraternal, compuesta por chilenos, instalada en Valparaíso. El 14 de Diciembre de 1854 bajo la Logia de Massachusetts comenzó a funcionar también en Valparaíso la logia Bethesda. Poco tiempo después se fundan otras en Copiapo y Concepción bajo la jurisdicción de la Logia Oriental de Francia. La Gran Logia de Chile se fundó al separarse de la Logia Gran Oriente. La Logia Unión Fraternal, Aurora de Chile y Orden y Libertad en Valparaíso fundaron la Logia Progreso con fecha 24 de Mayo de 1862. El 18 de Diciembre de 1862 el Gran Maestre Juan de Dios Arlegui promulgó la 1º Constitución de la masonería chilena y aceptaron como su rito al rito de la Logia escocesa.

La Masonería en Paraguay

La masonería paraguaya trabajó a través de logias secretas y clandestinas a partir del año 1845, durante la presidencia de Don Carlos Antonio López. La primera fue la “Pitágoras” bajo la veneratura del Italiano Tuba, y la segunda la “Conway” bajo la veneratura del capitán Británico Ernesto Hotham, a bordo del buque Locust. Como consecuencia de la guerra contra la triple alianza (1865-70), los ejércitos argentinos, brasileros y uruguayos, ocuparon el territorio paraguayo y con sus oficiales y ciudadanos de éstas y otras nacionalidades, introdujeron la masonería en forma oficial en el Paraguay. Bajo el nombre de “Fe” fue la primera logia fundada en Asunción el 18 de mayo de 1869 por militares brasileros, bajo los auspicios del Gran Oriente del Brasil del Valle de los Benedictinos. Se volvieron a establecer en Asunción algunas logias bajo los auspicios del Gran Oriente Unido del Brasil, otras bajo el de Uruguay, otras independientes, o bajo los auspicios de otros Orientes. En 1896, nació la Gran Logia del Paraguay, con los Poderes Ejecutivo y Legislativo, que se fundó e instaló en Asunción el 13 de mayo de 1923. Trabajando desde 1910 bajo la Gran Logia Unida de Inglaterra obteniendo así su regularidad Internacional. La Masonería Paraguaya a Través De Las Logias Inglesas Además de la Logia COMWAY, bajo la veneratura del Capitán británico Ernesto Toman, a bordo del buque “Locust” de la Armada Británica, logia donde fueron iniciados neófitos paraguayos tales como: Tte. De Navío Andrés Herreros, Germán Serrano, Vicente Barrios, Pedro V. Gill, Remigio Cabral y José Falcón. En el año 1930, se instaló en Asunción, la Logia “York” inglesa, bajo la veneratura del H.•. Ernesto George Kent que luego entró en sueño. El 10 de agosto de 1968, ésta logia fue reconsagrada con el equipo mas transferido de Buenos Aires, presidido por Reginal William Haxell, Gran Master del Distrito de Sud-América, con asiento en Buenos Aires. Actualmente la Logia York Nº1 se encuentra en sueño nuevamente.

La Masonería Paraguaya a Través De Las Logias Inglesas

Además de la Logia COMWAY, bajo la veneratura del Capitán británico Ernesto Toman, a bordo del buque “Locust” de la Armada Británica, logia donde fueron iniciados neófitos paraguayos tales como: Tte. De Navío Andrés Herreros, Germán Serrano, Vicente Barrios, Pedro V. Gill, Remigio Cabral y José Falcón. En el año 1930, se instaló en Asunción, la Logia “York” inglesa, bajo la veneratura del H.•. Ernesto George Kent que luego entró en sueño. El 10 de agosto de 1968, ésta logia fue reconsagrada con el equipo mas transferido de Buenos Aires, presidido por Reginal William Haxell, Gran Master del Distrito de Sud-América, con asiento en Buenos Aires. Actualmente la Logia York Nº1 se encuentra en sueño nuevamente.

lunes, 19 de mayo de 2008

“La virtud de la discreción y el silencio”

Enlaces a esta entrada No hay comentarios:

A L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·.
V.·. M.·.
H.·. Pr.·. V.·.
H.·. Seg.·. V.·.
QQ.·. HH.·. todos en vuestros grados y calidades.

De adolescente, y de antes incluso, leí la vida de muchos hombres que han sido célebres, y estoy absolutamente convencido de que esto debiera ser una asignatura de estudio de los jóvenes, pues la imitación, que hemos heredado de nuestros antecesores, es la mejor forma de motivar cualidades virtuosas en la personalidad. En alguna de estas lecturas, que en este momento no recuerdo a cual, leí que a un filósofo le preguntaron sobre su criterio de la cualidad más importante para triunfar y la más difícil de mantener, a lo que contestó: “Ser discreto y callado”. La vivencia diaria impuesta por nuestras convenciones sociales, erigen diques que nos trasforman en personas carentes de virtudes. Por lo que a menudo es más fácil no considerarlas y abandonarse al torrente antes que resistirlo. Con la falsa premisa de que la virtud, por hermosa que sea se vuelve sin embargo una práctica reprochada, y el individuo en el afán de ser aceptado sucumbe ante la vertiginosidad de un siglo, donde la virtud y la moral se halla totalmente extraviada y corrompida, en el cual lo más seguro es actuar como los demás.
Queridos Hermanos. ¿No añadirían a esto que la mayoría toma distancia y se muestra indiferente, como si no distinguiera lo bueno o malo? Por asumir que el infortunio persigue a la virtud y la prosperidad acompaña al deshonesto. Para la mayoría es infinitamente mejor tomar partido entre los malvados que prosperan, antes que entre los virtuosos que fracasan. Así pues, es importante prevenir esos peligrosos sofismas de una falsa filosofía. Lo esencial es demostrar que los ejemplos de virtud, presentados a un alma corrompida, en la que permanecen unos cuantos buenos principios, pueden devolverlo al bien, como si se le hubiera mostrado en la calzada de la virtud las palmas más resplandecientes y las más honrosas distinciones.
Es cruel, sin dudas, tener que describir un montón de infortunios que abruman al hombre que respeta la virtud, y por otra parte la afluencia de prosperidades de los impúdicos, quienes lo aplastan o mortifican. Pero no obstante, ¿germina un bien del cuadro de esas fatalidades?, ¿sentiremos remordimientos por haberlas ejercido?. Nadie podrá molestarse por haber escrito la perspectiva de este recipiendario dirigida al sensato que oye con provecho la muy útil lección, enfocada a la sumisión y la obediencia a la Orden, y la advertencia inapelable de que, a menudo para sostenernos a nuestro pacto debamos nadar contra la corriente.
En un época en el que se cultiva el frikismo y donde la gracia, el cotilleo, el exabrupto o la ocurrencia son mejor valorados que la reflexión o el pensamiento. No participar, ocultarse, no siempre es la mejor forma de sobrevivir impoluto ante el oscuro oleaje de la ramplonería Pues, una virtud rara y admirable es lo que preservamos con silenciosa discreción, pero lo practicamos con vehemente fervor, aunque para ello primero debamos esculpir el pedestal de la piedra que forjaremos asidos de vuestras manos queridos hermanos. Miren ante vosotros al hermano del grado superior inmediato y no por pretender ver vuestro reflejo en ellos, sino que ellos verán su reflejo en nosotros. Pero a condición de tallar nuestra piedra interior con probado interés de unidad a la masonería, manteniendo invulnerable el juramento de secreto y fidelidad; y con solo este hecho, nuestros maestros darán por satisfecho el esfuerzo del conocimiento trasmitido. Por lo tanto, no cabe duda que los inviolables principios que le sirven de sostén a la discreción, también constituye un punto de apoyo, para fomentar los sentimientos armónicos que mantienen a la unión y conservan los vínculos sublimes, puesto que se trata nada menos, que de la palabra sagrada del primer grado, consistente en hacer uso adecuado del sigilo, de la precaución y de la diligencia y llevarlos a la práctica, mediante la influencia de los ineludibles lazos de que nos unen, “la fraternidad”, en consecuencia, todos esos preceptos debemos conservarlos inviolables, puros y sin mancha.
La historia nos enseña que: en el ejido de batalla, en el yermo desierto o en la abigarrada ciudad, se han formado hombres de sentimientos discrepantes, de religiones muy antagónicas y de la más diversas condiciones humanas, pero que están dispuestos a ayudarse mutuamente y sienten una satisfacción y un reconocimiento social cuando han permanecido incorruptibles a sus ideales y principios.
Uno de los actos más imponente y solemne efectuado por el hombre es el juramento, puesto que involucra un bien intangible y etéreo, que afecta a la integridad misma, la cual se ve reflejada dentro de todas sus actividades sociales, por lo tanto, su dogma de vida contiene la savia de los más bellos conceptos sobre la decisión, sobre el carácter y sobre la energía del individuo; razón por la cual debemos reconocer, que el juramento se concibe o se presta, mediante el deliberado propósito de contraer una obligación voluntaria o un compromiso nomotético. Sin embargo para muchas personas esta obligación resulta una cuestión desprovista de valor.
No olvidemos nunca que la vida viene del espíritu, la letra por sí sola está vacía. Un viejo hogar significa miles de cosas importantes para quienes la construyeron y habitaron. Su disposición y el conjunto que forman, así como el espacio en el que se asienta es algo sagrado para el que lo habita; pero, si un extraño lo adquiriese, estas cosas sagradas no significarían nada para él. El espíritu desaparece, el brillo se apaga. Esto es lo que ocurriría con la Logia, si se abriera a los ojos curiosos de los profanos, se devastaría su belleza y su poder se disolvería.
El secreto de la Masonería, igual que la vida, sólo puede conocerlo aquel que lo busca, lo comprende y lo vive. No se puede expresar, hay que sentirlo y entenderlo; de hecho, es un secreto abierto y cada iniciado lo entiende de acuerdo con su búsqueda y sus capacidades. Como todo lo que merece ser conocido, nadie puede conocerlo por otros, ni tampoco puede conocerlo sólo por sí mismo, únicamente se puede aprender en compañía del hermano masón, en el intercambio vital de cuerpo, mente y espíritu.
Salud, fuerza y unión.-

Alfredo Zárate
A.·. M.·.